Te amo.


Ella: Te amo.
Él: ¿Estas segura de eso?
Ella: Sé que te amo. Lo sé porque cuando discutimos,
cuando nos alejamos, cuando ya ni hablábamos
y ocurría algo digno de contar, algo gracioso…
Lo primero que pensaba era en decírtelo. Sigue siendo así.
Siempre ha sido así.